Desasosiego,
horas de
sueño perdidas.
Tan pesada se hace la noche para un alma que
espera
Tan profunda la herida, que no sana, que no cesa,
que no olvida.
Se fue y sin dibujar sus huellas en el suelo
Sin rastros ni pistas, señales o evidencias de
ira
Se escapa de mí
como
arena entre mis dedos
Se va sin decir: ¨déjame la cena servida¨.
¿Y Por qué no regresa si se sabe bien el
camino?
Dejando a mi calma en constante misterio
Llueve por dentro,
daltónico y miope es el destino
Me muero de frio, escucho el silencio,
muero en
secreto.
Esperaré, como espera la gente que ama
Esperaré aunque me asalte la impaciencia
fortuita
Esperaré, porque hay lazos que nos unen, nos
amarran
Esperaré, hasta el final de esta y mis otras seis vidas.
Y mientras mi garganta se hace un nudo marinero
nado y me ahogo en un mar de un profundo
sentimiento
Sigo a la espera de que la tierra se indigne y te
escupa
Sigo en la calle buscándote entre rostros que
se cruzan
Sigo esperando que un mago te saque de un sombrero
Esta enfermedad, que al parecer no tiene cura
No la deseo ni al peor de mis opuestos
Pues cargo el peso de no poder cerrar este
capitulo
De no encontrarme a tus abrazos ni el sabor tus besos
No lo acepto,
no me doy por vencido.
